
La Inefable Soberana Primordial me ha ordenado escribir esto cuanto antes, sin adornos y sin excusas. Así que obedezco.
Ayer tarde fui a la playa nudista del Mago cómo se me ordenó. Completamente depilado, sin taparme y sin intentar disimular lo que soy. Me tumbé boca arriba, caminé por la arena, me senté en la orilla y entré y salí del agua varias veces sin esperar al momento perfecto para hacerlo, dejando que mi cuerpo andrógino quedara totalmente expuesto delante de quien quisiera mirarlo.