Primera semana del Reto de los 550 Puntos: 140 puntos y 25 % de avance… pero sin relajarse ni un segundo.

Hola, soy Rezumo Putrefacto, el maricón beta que las Diosas ya tiraron a la basura hace tiempo.
Esta ha sido la primera semana oficial del Reto de los 550 Puntos. Y aunque parezca que he empezado “bien”, lo sé perfectamente: no puedo relajarme ni un segundo.
En estos primeros días conseguí 140 puntos. Eso es un 25 % del objetivo. Los puntos vienen de haberme dejado usar como el agujero que soy:
- Dos mamadas (Tarea A) en las que chupé pollas hasta que los hombres se corrieron (una en la playa en la que se corrió sobre mi culo, y otra en el Dark en la que se corrió dentro de mi boca).
- Dos folladas en el culo (Tarea B) en el Dark Palma, una de ellas tumbado sobre la camilla mientras me usaban sin miramientos.
La Diosa Inefable Soberana Primordial validó cada uno de estos encuentros. 140 puntos es un comienzo decente para un perdedor como yo, pero es solo el principio.
Cada semana tengo la obligación de preparar 6 fotos comprometidas mías + 2 fotos extremas. Si al final del reto (31 de agosto) no llego a los 550 puntos, tendré que publicar y exponerme completamente todos los días de septiembre con la cara descubierta. Todo el mundo sabrá quién es el perdedor de este diario.
Además, el sistema de penalizaciones es muy claro: si la próxima semana no consigo ningún punto, perderé 200 puntos automáticos. Eso me dejaría en -60 puntos. Es decir que podría empezar septiembre ya por debajo de cero y con la obligación de exponerme a cara descubierta todos los días. No puedo permitir que eso pase.
Por eso esta semana que viene necesito seguir saliendo, a ofrecer mi boca y mi culo con más desesperación y seguir acumulando puntos de verdad. No vale solo tocar o que me toquen un poco. Si no consigo que me dejen chuparles la polla o que me follen el culo perderé todos los puntos de esta semana. Necesito seguir puntuando y convertirme en un verdadero vacia-pollas.
Las Diosas ya cumplieron su papel: me rechazaron y me dejaron claro que nunca voy a tener acceso a sus coños. Ahora me toca a mí hacer mi parte y servir a las Sagradas Pollas de hombres de verdad con mi boca y mi culo, sin excusas y sin descanso.
Este reto no es un juego. Es mi forma de ir más profundo en la degradación que merezco. Cada punto que consiga me aleja un poco más de tener que exponerme con la cara descubierta todos los días de septiembre. Cada punto que pierda me acerca a que todo el mundo sepa quién es el perdedor de este diario y vea hasta dónde ha llegado mi degradación.
Seguiré informando cada semana. Mientras tanto, sigo siendo Rezumo Putrefacto, un perdedor que ya no persigue lo imposible y que ha encontrado su verdadero uso: ser un recipiente para que los hombres se corran.
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