Bienvenidos a mi Diario, soy Rezumo Putrefacto, el mega perdedor hormonal que se degrada porque las Diosas lo rechazaron para siempre

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Mi régimen diario de pastillas feminizantes y cómo están matando lentamente mi Maldita Pollita Enemiga

Yo, Rezumo Putrefacto, tomo todos los días una sobredosis de pastillas feminizantes porque quiero acelerar lo máximo posible la destrucción de mi cuerpo de hombre fracasado.

Actualmente estoy tomando:

Pueraria Mirifica (marca Ainterol, 500 mg “20 years”) → 3 cápsulas al día (desayuno, almuerzo y cena). La recomendación normal es 2, pero yo tomo 3 porque quiero que mis tetitas crezcan más rápido y más grandes.

Saw Palmetto 500 mg + Pygeum africanum 200 mg (marca Vegavero) → 2 cápsulas al día (desayuno y cena). La recomendación normal es 1, pero yo tomo 2 para potenciar el efecto anti-androgénico y ayudar a que mi Maldita Pollita Enemiga se encoja y se vuelva más inútil.

El objetivo es claro: quiero que mis tetitas crezcan hasta ser imposibles de esconder, que se conviertan en frutos prohibidos que ya están empezando a llamar la atención cuando voy a la playa nudista. Ya es complicado disimularlas con ropa normal y ya las estoy enseñando abiertamente en la playa. Me excita que la gente las vea y que se den cuenta de que este cuerpo ya no es de un hombre normal.

Al mismo tiempo, quiero que mi Maldita Pollita Enemiga siga empequeñeciendo y ablandándose. Quiero que se convierta en un gusanito inútil que apenas logre endurecerse, que mis corridas sean cada vez más débiles y transparentes, casi como un hilillo sin fuerza. Quiero que pierda completamente su función masculina mientras sigo encerrándola en la jaula plana 24/7.

Estas pastillas son mi forma diaria de castigarme y de alejarme cada vez más de cualquier posibilidad de ser un hombre normal. Cada cápsula que trago es un paso más hacia ser un eunuco patético andrógino, con tetitas visibles y una pollita que ya no sirve para nada más que para ser humillada y encerrada.

Esto no es una fantasía. Es lo que estoy haciendo de verdad todos los días. Estoy sobredosificando a propósito para que los cambios sean más rápidos y más irreversibles. Quiero que mis tetitas sigan creciendo hasta que sea imposible disimularlas en el trabajo o en la calle. Quiero que mi Maldita Pollita Enemiga siga muriendo poco a poco hasta que sea solo un pequeño resto inútil entre mis piernas.

Este es mi régimen actual. Y voy a seguir aumentándolo o manteniéndolo alto hasta que los resultados sean mucho más evidentes.

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